Desde Arica, la travesía cruza fronteras y alturas, avanzando entre desierto y cordillera hacia los Andes peruanos. La ruta asciende al Cañón del Colca y se adentra en el Valle Sagrado, donde la geografía y la herencia inca envuelven el camino. Machu Picchu marca el hito espiritual del viaje, antes de recorrer el altiplano, el Lago Titicaca y regresar al origen, cerrando un círculo de aventura, historia y superación sobre dos ruedas.